Subalternos

Carlos Torreblanca

Nombre
Carlos Joaquín Sánchez Torreblanca
Fecha de Nacimiento
05/Enero/1961 (Cd. de Mex., D.F.)
Presentación:
25/Diciembre/1977 (Cadereita, N.L.)
Categoría:
Banderillero
Examen Profecional:
29/Marzo/1980 (Kalkiní, Yuc.)
Estatus:
Activo
Ficha Biográfica:
Desde temprana edad sus inicios taurinos los desempeño en la cuadra de caballos de la plaza México, en donde ayudaba a preparar los caballos de pica. Ahí mismo conoce al picador de toros, Jorge Contreras Zacatecas II quien ayudó y apoyo en su carrera como subalterno. En la población de Cadereyta, Nuevo León el 25 de diciembre de 1977; novillada en donde hizo su presentación como banderillero, ejecutó el desaparecido uso de correr a los toros a una mano. Antes de convertirse en profesional, realizo innumerables festejos taurinos en su carrera de tres años como aspirante a banderillero de toros. En algunas ocasiones el diestro potosino Francisco Curro Rivera lo integró en su cuadrilla, por lo cual dio la oportunidad de actuar en corridas importantes. Participó en más de ciento cincuenta eventos taurinos, antes de su examen profesional. Román El Chato Guzmán Subalterno Retirado, contribuyó como maestro en sus entrenamientos con el afán de llevar de nueva cuenta a los ruedos, la ya reducida labor del peón de brega. Otro de sus maestros lo fue el banderillero Jesús Morales, destacado banderillero quien lo perfeccionó en el arte de templar las embestidas de los toros con el capote, y a banderillear en cualquier terreno del ruedo. Dos años de labor en esta escuela rindieron frutos ya que el 29 de marzo de 1980 en una población campechana, de nombre; Kalkiní, festejo en donde participaron los matadores Rafael Gil Rafaelillo y Javier Tapia El Cala, hizo su examen profesional como banderillero. Su padrino: el popular subalterno, José Luis Hernández Martínez, “Salerito”, único banderillero profesional de esa tarde y quien en un ritual poco visto en un examen de subalterno; plantado a pies juntos en la arena del ruedo, con gran importancia en sus detalles, dio el toque de solemnidad al que precisaba la ceremonia. “Salerito” llamó a Torreblanca a los tercios del ruedo para que se efectuara el protocolo de doctorado, a la vista de los matadores y del público. Con un abrazo y otorgando el percal y los garapullos en sus manos “Salerito” concedió el rango profesional a Carlos Torreblanca. Su primera corrida como titular fue en Acapulco, plaza de toros Caletilla en donde aparece como peón de confianza de Juan Carlos Contreras Zacatecas V, con una fuerte corrida de “Santín”, en la que agradeció las palmas del público, después de dos pares de banderillas. Su primera colocación como banderillero de toros la obtiene, con el controvertido diestro tlaxcalteca Rodolfo Rodríguez El Pana, quien llegó a torear en plazas de toda la república y principalmente en plazas fronterizas. Posteriormente participa en festejos menores en plazas cercanas a la capital, en donde se hace amigo de Valente Arellano; novillero con gran carisma que poco después surge como una revelación del toreo en México. Forma parte de su cuadrilla por tres años, y se convierte en su peón de confianza recorriendo casi todas las plazas de la república, hasta su alternativa. Su último paseíllo con la joven promesa fue un 4 de agosto de 1984 en donde lo realizó en una camioneta fúnebre con sus compañeros de cuadrilla hacia campo santo, ya que el matador Valente Arellano fallece trágicamente en un accidente con su motocicleta en la ciudad de Torreón, el mismo día en que iba a actuar en un festival taurino. Otros toreros como; Ernesto Belmont, Antonio Lomelín, y varios más, ofrecen a Carlos Torreblanca cabida en su cuadrilla y recorre las plazas del país con éxito, cosechando experiencia. En 1986 se coloca por primera vez en cuadrilla de grupo especial con el matador español José Antonio Campuzano quien se presentó en la feria de San marcos, En Aguascalientes. El siguiente año con la colocación de la figura del toreo español: Antonio Chenel Antoñete y de quien surge una amistad, otorgándole una serie de consejos prácticos para realizarlos en la difícil profesión taurina. Así mismo, como una anécdota; en el campo bravo; por alguna índole las cuadrillas no llegaron, el torero regiomontano Manolo Martínez, en entrenamiento se enfrentó a más de una docena de vaquillas. El único banderillero en la finca era Carlos Torreblanca. Manolo enojado e impaciente, ordeno que saliera a auxiliarlo. Con dos vaquillas, Manolo y su genio salieron a relucir en la persona de Carlos, quien se enfrentó al más severo de los maestros. Después de la sexta vaca, el matador perfeccionó la labor del capote del peón. En ocasiones relata Carlos - Cada vez que me enfrentó a un toro con problemas recurro a los sabios consejos del maestro en aquella tarde en el campo-. En 1988 se gana la colocación con el controvertido torero Jorge de Jesús El Glisón toreando con él por espacio de tres años, efectuando un record promedio de 120 corridas por año. Con cada temporada en la Plaza México participa en cuadrillas especiales para los toreros extranjeros, tales como: José Mari Manzanares, Rafael Rafi Camino, Roberto Domínguez; Manuel Díaz El Cordobés, Manolo Sánchez, Enrique Ponce, Miguel Báez Litri, Víctor Puerto y Eugenio Mora. Aparte de tener el orgullo de haber toreado en plazas de toda la república, ha visitado otras plazas tales como La Aurora; en Guatemala, en donde toreo en varias ocasiones. En Panamá; en la población de Penonomé, en Ecuador; Ambato y Río Bamba. En Corea, en su capital, Seúl, con diez corridas, en donde se le reconoce como el primer toreo que dio el primer capotazo en aquella lejana tierra. Con respecto a la plaza de toros Cancún ha participado en un sin número de festejos. El 10 de enero de 1990 hizo su presentación en la plaza de Cancún, con el diestro Francisco Curro Rivera. En este año comenzó a residir en Cancún, con viajes constantes a la capital para cubrir sus compromisos en diferentes partes del país. En este aforo sale en repetidas ocasiones con los toreros empresarios, Manolo Espinosa, Jesús Solórzano y Jorge Ávila. Este último torero, lleva una larga amistad de la cual, hasta el momento ha sido la colocación que mayor ha perdurado, con más de un centenar de actuaciones a su lado, que como coincidencia del primero de agosto del 90’ al primer día de agosto del 01 se llegó a cumplir exactamente la centena de festejos taurinos a su lado. Como banderillero en la plaza de toros de Cancún, ha diversificado su trabajo ya que en dos ocasiones los toreros han salido mal heridos y la experiencia de Carlos Torreblanca ha salido a flote en el festejo, ya que el mismo ha lidiado y dado muerte a los astados que han cornado a los diestros. Como banderillero ha tenido bastante éxito, ya que en innumerables ocasiones ha tenido la suerte de ejecutar excelentemente la suerte de banderillas, la que es su fuerte, ya que ha interpretado de todas las maneras posibles la suerte del segundo tercio. Su record en esta plaza de Cancún asciende del; diez de enero del año noventa, al veinticinco de diciembre del 2002, con 645 festejos toreados. Cabe mencionar que su larga estadística en eventos taurinos ha llegado a un total de más de dos millares de corridas en su carrera como banderillero. Ha tenido pocos accidentes en esta plaza, más golpes que cornadas, fractura en un pie, y costillas. Pero no así en otros eventos fuera de Cancún ya que ha sido corneado por seis veces, dos de ellas de gravedad. Otra faceta de su actividad taurina fue la incursión de notas periodísticas en un diario de esta localidad, ofreciendo al público los comentarios de la tradicional corrida de los miércoles en esta plaza, así como, reportajes de carácter taurino. Se considera el cronista de la plaza ya que su fuente de datos abarca desde la construcción del Coso de la Bonampak, así como, la estadística de los toros lidiados, trofeos, matadores, ganaderías, etc. Testigo de lo que ocurre en el mundo taurino y que algún día dará a conocer las vivencias de su entorno y de los acontecimientos taurinos en un futuro libro.