Oreja y vuelta para Juan Pablo Sánchez en la 4ª
  24/11/2019
imagen
imagen

La cuarta corrida de la temporada se dio con una muy pobre entrada en los tendidos que contrastó con el cartel, que, sin ser de lujo, sí presentaba el atractivo de la actuación de tres matadores, dos de ellos mexicanos, que han presentado una constante evolución en sus carreras.

Juan Pablo Sánchez entendió, consintió y tereo muy templado y en tandas largas a su primer toro que metía abajo la cabeza y repetía con bravura. Dejó una estocada entera que hiso doblar al toro muy pronto y escuchó las palmas del público que pidió insistentemente la oreja para el torero, misma que fue otorgada por el juez de plaza.
Con su segundo, poco pudo hacer con el capote y lo mismo pasó con la muleta ya que su toro no ayudó mucho. Mató con otra entera aunque algo tendida pero que fue suficiente para que doblara el toro, el puntillero levantó el toro y Juan Pablo terminó con al primer descabello. El público reconoció su esfuerzo y nuevamente solicitó el trofeo de la oreja que el juez no concedió quedando todo en vuelta al ruedo.

Vestido de burdeos y oro se presentó Diego Silveti quien inició la lidia de su primero, segundo de la tarde, toreando de capote por la cara para llevarlo al caballo, recibiendo solo un puyazo por indicaciones del torero quien realizó un quite por delantales. Con la muleta logró algunos buenos naturales ante un toro que tenía recorrido, no así cuando se pasó la muleta a la mano derecha, lado por el que el toro regateó las envestidas. Estocada muy baja y protestas del público. Con un muy buen quite por gaoneras quedándose muy quieto cerró el primer tercio. Brindó a todo el público la muerte del quinto de la tarde e inició la lidia por el derecho probando las embestidas, el toro no fue claro y terminó echándole mano sin mayores consecuencias, abrevió la lidia terminando de dos pinchazos y tres cuartos de acero.

Ginés Marín inicio su labor de manera discreta con el capote, ya con la muleta tuvo algunos buenos momentos por ambos lados, aunque su toro no colaboró del todo. Lidió con oficio y terminó de pinchazo y estocada para escuchar palmas. Con su segundo, Marín tomo los cosas con calma y ya con la muleta corrió muy bien la mano aguantando la embestida muy quieto, realizó una muy buena faena por ambos lados con bonitos detalles que culminó con pinchazo y estocada en todo lo alto, el toro no quería doblar por su bravura y recibió la ovación del público, nuevamente el puntillero levantó al toro, Ginés también recibió las palmas de público en los medios que pedían la oreja, misma que fue negada por el juez.

Regresar  Más noticias...